Los mejores libros que he leído en 2025

Año tras año (y ya van ocho) tengo la costumbre de publicar una entrada a finales de Diciembre recomendando las mejores series, películas, libros, juegos y música que he disfrutado durante los últimos doce meses. En 2025 tenía intención de hacerlo de nuevo, pero me dio muchísima pereza ponerme a rebuscar en el ámbito de series y películas (ya que fue un año bastante vacío en ese apartado), y también me generó un poco de bajón el ver mi wrapped musical lleno de canciones que llevo escuchando desde hace más de una década. Con el fin de retomar la escritura habitual por aquí (que últimamente esto está bastante abandonado), de momento he decidido centrarme en un par de áreas: libros y videojuegos. En esta primera entrada quiero hacer una pequeña lista con los cinco libros que más me gustaron en 2025 (y alguna que otra mención de honor a libros que ya había leído antes), ya que si bien comencé el año haciendo bastantes críticas sobre lo que iba descubriendo, al final me dejé bastantes títulos por comentar (sobretodo durante los últimos meses, que últimamente la vida no me ha dado para mucho).

Ciudad permutación – Greg Egan

Desde que leí Ciudad permutación (dos veces seguidas), tengo pendiente escribir una reseña larga sobre esta obra maestra. Para hacerle la justicia que creo que se merece, mi intención era grabarla en formato audio y publicarla en el podcast, y si bien tengo una cantidad de notas bastante grande, nunca vi el momento a lo largo de 2025 para terminar de hacerlo. Desde aquí me propongo hacer que ese episodio vea la luz a lo largo de 2026.

El libro mezcla, de manera brillante, un sinfín de conceptos científicos y filosóficos. Autómatas celulares, realidad virtual, teoría de la evolución, inteligencia artificial y la emergencia de la conciencia a partir no sólo de sistemas físicos complejos, sino simplemente como consecuencia natural de las leyes de las matemáticas, son una pequeña muestra de los temas que trata la obra. Los experimentos que lleva a cabo Paul Durham sobre la consciencia y las simulaciones de realidad virtual me volaron la cabeza, y a día de hoy todavía sigo pensando en sus efectos. Me sorprendieron tanto que empecé a darle vueltas a varias de esas ideas y estas han ido permeando en la investigación que realizo en mi trabajo diario. Una obra con una densidad de temas tan elevada que puede llegar a abrumar, y que un autor menos hábil habría sido incapaz de manejar con la soltura que Egan demuestra a lo largo de sus páginas. Ciudad permutación no es sólo mi libro favorito de 2025, es uno de los mejores libros de ciencia ficción que he leído en mi vida, y nunca dejaré de recomendarlo lo suficiente. Un libro que hace que tu imaginación vuele mientras te plantea una serie de dilemas filosóficos que parecen no tener solución. Ciencia ficción mayúscula.

Los desposeídos – Úrsula K. Le Guin

Le Guin fue una escritora extremadamente original. Escribió ciencia ficción, fantasía, poesía, crítica literaria y muchos otros géneros, aunque posiblemente la mayor parte de su fama (al menos por estos lares) se debe a su ciclo de Terramar (dentro del género fantástico) y sus historias en el universo de Hainish (dentro de la ciencia ficción). Lo más curioso es que sus relatos de ciencia ficción se encuadran dentro de un marco bastante convencional: viajes interestelares, planetas con vida extraterrestre, encuentros con otras civilizaciones, etc. Sin embargo, mientras otros autores se centran en el descubrimiento de lo desconocido, Le Guin nos lleva de la mano por escenarios increíbles cuya principal finalidad no es la de asombrarnos, sino servirnos de espejo para reflexionar. En sus historias, los alienígenas somos nosotros, y cada nuevo contacto nos hace explorar nuestra relación con el mundo que nos rodea, nuestras formas de gobierno o nuestra organización social. Los desposeídos narra una historia súper interesante que transcurre entre dos mundos: Urras, un planeta que se rige por las reglas del «propietariado», y Anarres, su luna, que funciona de manera «anarquista». Seguimos a Shevek, un físico de Anarres cuyo trabajo teórico podría desbloquear los viajes interestelares de larga distancia, y que se plantea los posibles efectos de brindar la obra de su vida al planeta Urras, que es quien tiene la capacidad de hacer realidad su teoría. Es una historia que me recordó por momentos a Forastero en tierra extraña, ya que vemos las diferencias abismales entre dos mundos regidos por unas costumbres totalmente distintas cuando una persona se ve envuelta en un entorno que no logra comprender. A través de los ojos de Shevek, Le Guin pone en contraste dos sistemas antagónicos: uno basado en la cooperación total y otro en el ansia de riqueza. A pesar de estar escrito en 1961, me parece que sus ideas siguen totalmente en la lid (quizás hoy más que nunca, la verdad). Me gustó especialmente cómo se exploran las luces y sombras de ambos mundos: ni Anarres es el paraíso de cooperación y libertad que uno podría esperar, ni Urras es la utopía llena de abundancia que venden sus dirigentes. Sin duda una de las lecturas más interesantes del año.

París era una fiesta – Ernest Hemingway

Pequeña obra autobiográfica sobre una de las épocas más felices en la vida de Ernest Hemingway: sus años en el París de los años 20. Pobres pero felices, esa etapa con su esposa Hadley fue una mezcla de alegrías, frustraciones y dudas. Un sinfín de momentos felices con una lista interminable de personajes alucinante: los Scot-Fitzgerald, Aleister Crowley, James Joyce, Ezra Pound, Gertrude Stein y muchos otros. Una radiografía perfecta de la ciudad de París, con sus luces y sus sombras: cafés, parques, hoteles y restaurantes, casas nada preparadas para el invierno, el clima adverso que te hace replantearte qué narices haces en esa maldita ciudad, sólo para hacértelo olvidar en cuanto salen cuatro rayos de sol y la urbe florece, espléndida. Habiendo vivido en la misma calle que los Hemingway, el libro me pareció una delicia. Durante varios años pasé cada mañana, de camino al trabajo, por su hogar en la rue Cardinal Lemoine. Siempre me fijaba en la pequeña placa conmemorativa situada en el portal, al lado de un diminuto bajo que fue ocupado por infinidad de negocios bastante hipster que cerraban a los pocos meses de abrir. Paseé por las mismas calles, visité las mismas plazas y me senté en los mismos cafés, vi los mismos árboles volverse oro puro a principios de Octubre y sentí el mismo frío en los huesos cada día de invierno que amanecía sin nubes. Si bien no ha pasado suficiente tiempo todavía para que yo catalogue mis años en París como una fiesta, esta lectura me hizo recordar algunos buenos momentos, y es un claro testimonio de la ciudad que fue, la que es y la que nunca será.

Radicalizado – Cory Doctorow

Cuatro relatos, cuatro posibles futuros (bueno, quizás tres posibles futuros y un pasado…) de la mano de Doctorow. La obsolescencia programada, el hecho de no ser dueño de las cosas que adquirimos, los derechos de las minorías en las democracias modernas, la sanidad privada y las locuras de los multimillonarios son algunas de las ideas tratadas en este compendio. Literatura que alimenta la mente y que previene sobre un ¿futuro? bastante negro.

Reseña larga aquí.

Visión ciega – Peter Watts

En 2024 descubrí la obra de Vernor Vinge, y una de las cosas que más me llamaron la atención fue su grandiosa capacidad para escribir razas extraterrestres que resultan a la vez creíbles y totalmente alienígenas (ya sabéis, no son personas con una máscara encima, son seres totalmente distintos a nosotros, con una biología particular y que viven en sociedades construidas teniendo en cuenta esas características únicas). En mi búsqueda de otros autores con la misma capacidad de asombrarme di con el nombre de Peter Watts, y un título se repetía una y otra vez entre los que recomendaban su obra: Visión ciega. En esta novela, Watts teje una historia de primer contacto entre la humanidad y una nave extraterrestre que se acerca al sistema solar. Hasta aquí todo normal, un escenario que hemos visto un sinfín de veces. Sin embargo, el diablo está en los detalles. La característica principal de esta raza alienígena (que no desvelaré aquí por si alguien quiere animarse a leer el libro) convierte a Visión ciega en un libro lleno de ideas a las que volver una y otra vez tras terminar su lectura: neurología, inteligencia artificial, teoría de juegos, modificación genética, ciber-implantes, libre albedrío, teoría de la evolución… y mucho más.


En el apartado de menciones de honor quiero añadir una serie de obras que releí a lo largo de 2025. Como no era la primera vez que las visitaba, me sabía mal ponerlas en el top del año, aunque tienen méritos de sobra para estar ahí y no quiero que se pierda su recomendación.

El juego de Ender – Orson Scott Card

Qué decir de este clásico de la ciencia ficción que no se haya dicho ya. Me lo volví a leer para grabar un episodio del podcast que todavía no ha visto la luz del sol (manda huevos), y si bien tenía miedo de que me gustase menos que cuando lo descubrí, creo que en su relectura le encontré nuevos matices y pasajes brillantes. Card entrevió el futuro con esta novela, y si bien la forma es bastante distinta de la que él narra en sus líneas, el fondo de El juego de Ender da en el clavo cuando predice la sociedad en la que estamos viviendo. El uso de la violencia, cómo educamos a nuestros niños, el contacto entre dos civilizaciones, la manipulación informativa, los entresijos de la política y su relación con el ámbito militar… este libro tiene de todo. Y si os gusta, La voz de los muertos me parece todavía mejor.

La casa de hojas – Mark Z. Danielewski

Esto no es para ti.

El cuento de la criada – Margaret Atwood

Cuando una novela que presenta una distopía en el futuro te hace dudar sobre si el escenario que narra es realmente ficticio o ya vivimos en esa realidad, sabes que estás leyendo algo muy interesante. Este clásico de Atwood te pone en los ojos de una mujer que habita un mundo en el que sólo sobrevivió la violencia. Un mundo que ve a la mujer a través un prisma de posesión y utilitarismo, y que ejerce su posición dominante con una fuerza y opresión aplastantes. Un relato que estremece, asusta y evoca a la reflexión a partes iguales. Un libro al que volver una y otra vez, ya que sus páginas esconden verdades que duelen.

Reseña larga aquí.


Y esas han sido mis lecturas favoritas en 2025. Espero que, como de costumbre, vaya apareciendo por aquí lo que encuentre interesante durante el año. ¡Feliz 2026!

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